Biografía de Paul M. Zoll

1911–1999

Dr. Paul ZollPaul M. Zoll nació y se educó en Boston. Estudió medicina en la Universidad de Harvard y se capacitó y ejerció su profesión en el Beth Israel Hospital de Boston a lo largo de toda su trayectoria profesional. Durante la II Guerra Mundial, él y Dwight Harken describieron la extracción quirúrgica de objetos extraños, metralla, balas y otros objetos metálicos del interior y las zonas circundantes del corazón y los grandes vasos. Estas publicaciones demostraron la capacidad de realizar con éxito una operación del corazón, un tipo de intervención que anteriormente no se había efectuado con frecuencia.

En 1950, una presentación en un congreso del Colegio Estadounidense de Cirujanos (American College of Surgeons) celebrado en Boston, acerca de la estimulación del nódulo sinoauricular a través de un catéter transvenoso, inspiró al Dr. Zoll a desarrollar una técnica para estimular el ritmo cardíaco durante la asistolia sin abrir el tórax. A través de una publicación que marcó un hito en 1952, describió la reanimación cardíaca mediante el uso de electrodos sobre el tórax desnudo con impulsos de 2 milisegundos de duración, de 100 o 150 voltios, a razón de 60 estímulos por minuto. Esta descripción clínica inicial dio origen a una amplia evaluación de la electroestimulación cardíaca y al reconocimiento, tanto por parte de los profesionales médicos como del público en general, de que era posible estimular los latidos en un corazón asistólico. Asimismo, se convirtió en la base para los futuros avances clínicos en materia de electroestimulación cardíaca. Con el tiempo, esta técnica perdió aceptación —salvo en los casos de emergencia— debido al dolor que conllevaba y a la restricción de la movilidad que representaba para el paciente. Más adelante fue modificada mediante la incorporación de electrodos más grandes colocados sobre la piel e impulsos de mayor duración: ambos factores hacían las descargas menos dolorosas y, por ende, más aceptables.

En 1955, el Dr. Zoll describió una técnica mecánica para "estimular" el corazón asistólico. En 1956 publicó un abordaje transcutáneo para detener la fibrilación ventricular mediante una descarga mucho más grande, de hasta 750 voltios, y más adelante describió un método similar para detener la taquicardia ventricular. Su uso de una descarga de corriente alterna dio origen a la desfibrilación-cardioversión clínica pero, con el tiempo, fue sustituida por la descarga de corriente continua, principalmente por motivos técnicos.

Finalmente, propugnó el monitoreo de los pacientes en la unidad coronaria durante períodos de mayor vulnerabilidad. Los primeros centros que contaban con estos equipos de monitoreo usaban productos fabricados por la empresa Electrodyne, con la cual el Dr. Zoll había estado asociado por largo tiempo. Intervino brevemente en el desarrollo de un marcapasos para implantar mediante toracotomía, pero al poco tiempo Electrodyne dejó de fabricarlo. Participó durante toda su vida en el desarrollo de la electroestimulación cardíaca y la desfibrilación en situaciones de emergencia, pero no participó en el posterior diseño de los dispositivos implantables de electroestimulación cardíaca o cardioversión-desfibrilación, los cuales no hubieran sido posibles sin sus constantes esfuerzos innovadores.

Simultáneamente con su labor pionera en la investigación del control de la bradicardia y la taquicardia, el Dr. Zoll dedicó su vida a ejercer la medicina y ganó reputación por su cuidadosa y esmerada atención a sus pacientes, a muchos de los cuales atendió durante décadas. Fue galardonado con el premio Lasker en 1973, y en 1989 recibió el reconocimiento de la Sociedad Norteamericana de Electroestimulación Cardíaca y Electrofisiología (North American Society of Pacing and Electrophysiology, NASPE) por su trabajo pionero en la electroestimulación cardíaca.

En 1980, el Dr. Zoll se convirtió en cofundador de ZOLL Medical. Su trabajo fundamental en electrofisiología, desfibrilación interna y externa, cardioversión y electroestimulación cardíaca externa sentó los cimientos de la empresa. Más de 30 años después, la cultura de la empresa continúa enfocada en nuevas tecnologías y las mejoras en la atención que esas tecnologías hacen posibles, siguiendo la tradición del hombre que dio nombre a la empresa.